Viajando con números

Isidoro Merino
 El Viajero Astuto

Entre nuestras motivaciones para viajar puede estar hacerlo en el tren más rápido, el más alto o el más largo del mundo, escalar un ocho mil o bajar a la sima más profunda.  Algunos turistas pueden dedicarle horas a una sala de un museo, mientras que otros solo buscan pisar, aunque solo sea por unos minutos, muchas ciudades, para poder tacharlas después en su lista viajera. Los números nos atraen como la luz a las polillas, quizás por eso muchos titulares incluyen una cifra o una fecha

01 Cincuenta y cinco,  cuarenta, veinte 
¿El número ganador de algún sorteo?,  ¿las medidas de una modelo?,  ¿la edad del autor del blog? No, pero casi. Son las dimensiones del equipaje de mano que puedes llevar sin coste en los vuelos de Ryanair: 55 x 40 x 20  centímetros, en  un solo bulto, y siempre que no supere los 10 kilos. Si pesa 10,05 kilos, ten a mano 20 euros.

02 Cincuenta y ocho
Roma tiene siete colinas, los caballos cuatro patas, algunos coches 200 caballos (además de cuatro ruedas), los gatos siete vidas y el pueblo galés de  Llanfairpwllgwyngyllgogerychwyrndrobwllllantysiliogogogoch (Reino Unido), 58 letras. Algunos turistas ven más ciudades en menos tiempo del que se tarda en pronunciarlo.

03 Cero, uno, uno, dos, tres, cinco, ocho, trece, veintiuno
Muchas formas de la naturaleza, como las espirales de las caracolas, se deben a una serie numérica, la sucesión de Fibonacci (0, 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21…), la misma que define la proporción áurea que buscaban los arquitectos y pintores del Renacimiento. La podéis encontrar en la obra de  Andrea Palladio, en la distribución del espacio de Las Meninas de Velázquez, en el Partenón,  en el Hombre de Vitruvio de Leonardo, en Twitter

04   Diez millones
Algunos viajeros coleccionan sellos en sus pasaportes; otros, como George Clooney en Up in the air, millas o puntos en sus tarjetas de viajero frecuente. En la película, una comedia de Jason Reitman sobre la soledad de los viajeros de negocios, Clooney interpreta a Ryan Bingham, un experto en reducción de plantillas cuyo trabajo consiste en viajar por todo el país (Estados Unidos) despidiendo a empleados de otras empresas. Su obsesión es acumular el mayor número posible de millas en su tarjeta de viajero frecuente (frequent flyer card), hasta conseguir alcanzar los 10 millones, un récord que hasta ahora solo han conseguido seis personas, “menos de las que han pisado la Luna”.

05 Ciento noventa y uno
Los países que visitó la estadounidense Vera Anderson (1923-2001) después de muerta, lo que según el Libro Ginness de los Records la sitúa a la cabeza del turismo cinerario. Cumpliendo su último deseo, su hijo Ross envió por correo sus cenizas, debidamente embaladas en sobres de plástico sellados y franqueados, a los jefes de oficinas postales en  250 ciudades de 191 países  que la buena señora quería visitar, con una nota en la que pedía que se depositasen en algún  lugar bonito. Casi todos respondieron con fotos, postales o cartas.

06 Cincuenta
Por ciento. El descuento que prometen algunas agencias, empresas de cruceros y cadenas de hoteles si se reservan con antelación sus programas. Existe, aunque para conseguirlo se requiera una favorable conjunción de los astros y haya que realizar complicados cálculos cabalísticos.

07 Quinientos setenta y cinco
Afinando, 574,8 Kilómetros por hora. La máxima velocidad conseguida por un tren regular de pasajeros (se han conseguido velocidades más altas, pero en trayectos de prueba). La alcanzó el 3 de abril de 2007 un tren de alta velocidad (el TGV-V150) de los ferrocarriles franceses (SNCF) en un viaje entre Paris y Estrasburgo.

08 Sesenta mil
Kilos. Los que pesa el meteorito de Hoba, el mayor del que se tiene noticia. Permanece en el lugar donde se encontró, cerca de Grootfontein, en Namibia.

09 Mil trescientos seis
Años. Los que tiene el hotel más antiguo del mundo, según el Libro Guinness. Se trata del Nisiyama Onsen Keiunkan en Yamanashi, Japón, fundado en 705 por un asistente del emperador Tenji, en los albores de la era Nara. Le gana, por trece años, a otra posada japonesa: el Hoshi Ryokan, en la región de Komatsu, del año 718. Y un haiku (poema corto japonés) del maestro Matsuo Bashô (1644-1694) les viene que ni pintados a ambos: “Bajo un mismo techo / durmieron las cortesanas, / la luna y el trébol”.

¿Cuál es tu número de la suerte en los viajes? (el 69 no vale, que os conozco).

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