Despierta, que eres libre

Andalucía guapa
Gitana mujer morena
Despierta que eres libre
Gitana, de tus cadenas
¡Despierta!

Aún hoy no consigo sobreponerme al golpe que la muerte de la Duquesa de Alba me ha supuesto. Es triste la pérdida de una persona, lo siento por sus más allegados.

Yo no la conocía en persona, claro está. Aún así, todavía siento el dolor que me producen las escenas vividas: el haber visto cómo el alcalde de Sevilla, la presidenta de la Junta de Andalucía, muchos ilustres de esta ciudad, medios de comunicación y parte de la sociedad sevillana no han perdido esta oportunidad de hacer público su vasallaje a la casa de Alba. Con todo lo que ello supone pasados 39 años exactos, de 20N a 20N, de la muerte de Franco.

Escuchar a Zoido hablar de la duquesa como una mujer que tanto ha hecho por Sevilla, ofrecerle a la familia el Ayuntamiento, que debiera ser la casa de todos los sevillanos, para el duelo. ¿Qué ha hecho esta mujer por Sevilla que justifique este comportamiento? ¿Haber nacido duquesa de Alba?

Oír a Susana Díaz admirar a la Duquesa por ser una mujer que ha vivido cómo quería, como si fuera la más firme valedora del feminismo en este país. ¡Claro que ha vivido como quería! Pero porque podía gracias a su cuna. ¿Alguien sabe decirme de un duque de Alba que no haya vivido la vida a su antojo? Es el poder que le otorgáis por ser quien es, no la reivindicación de la independencia de la mujer.

Ver a tantos y tantos sevillanos, “ilustres” o no, presentarla como alguien a quien la ciudad le debe mucho (¿pero qué le debemos?), como alguien solidario que tanto ha hecho por los que sufren necesidad… En fin, la huella de alguien verdaderamente implicado en combatir la pobreza, que tiene un patrimonio de más de tres mil millones de euros debería haberse notado, ¿no? ¿Ustedes lo notan?

Lo siento, no logro superarlo. Ni siquiera el saber que estas manifestaciones, mayoritarias en los medios, no representan a la realidad social de Andalucía y Sevilla me consuela.

Tanto quiere la casa de Alba a esta ciudad y esta Tierra, que su domicilio fiscal lo tiene en Madrid, que ha “donado” gran parte de su patrimonio a la fundación Casa de Alba para no pagar impuestos, que se ahorra millones de euros al año en impuestos por las propiedades que tienen consideración de patrimonio histórico pero luego no cumple con la obligación de abrir al público el Palacio de Dueñas a los visitantes de la ciudad, que tiene miles de hectáreas recibiendo ayudas de Eurpoa y de la Junta sin producir y sin apenas dar trabajo, …

Esta es la casa de Alba de la que se declaran vasallos el Ayuntamiento de Sevilla y la Junta de Andalucía… y parte de su sociedad.

Escribo esto torpemente el cuatro de diciembre… y no por casualidad.